Visión General
El Mago se halla tras una mesa sobre la que descansan una copa, un pentáculo, una espada y una varita: los cuatro palos del tarot que representan los cuatro elementos. Una mano levanta una varita hacia el cielo mientras la otra señala la tierra, encarnando la máxima hermética «como arriba, como abajo». El símbolo del infinito flota sobre su cabeza, lo que significa que su poder nace de reconocer los límites como ilusión. Las rosas rojas y los lirios blancos que cuelgan ante él representan la unión de pasión y pureza, de intención consciente con receptividad subconsciente. El Mago es la primera carta numerada de los Arcanos Mayores y marca el momento en que la conciencia se compromete activamente con el mundo. Él no se limita a habitar la realidad: la moldea. Cuando esta carta aparece, tienes todas las herramientas necesarias para manifestar tu intención. Lo que se requiere es claridad de voluntad y disposición para actuar.