Visión General
La Luna muestra una luna con rostro humano, que gotea rocío bajo la forma de iods —la semilla de la creación— que caen a lo largo de un sendero entre dos torres. Una langosta asciende desde un estanque en el primer plano, evocando el crustáceo de Cáncer, signo regido por la Luna. Un lobo y un perro aúllan a la luna, representando los aspectos salvaje y doméstico de la mente que responden ambos a la influencia lunar. La Luna es la carta del inconsciente, de los sueños, los miedos y las corrientes invisibles de la vida psíquica. Las torres evocan las columnas de la Sacerdotisa, pero el velo entre ellas ha desaparecido: ahora caminas dentro del misterio, no lo observas desde fuera. Cuando esta carta aparece, las cosas no son lo que parecen. Procede con suavidad y no confíes en las primeras impresiones. La Luna recompensa a quienes se disponen a atravesar la confusión hacia un entendimiento más profundo.