Visión General
El Sol muestra a un niño desnudo montando un caballo blanco entre un jardín de girasoles. Una bandera cuelga de la mano del niño, y un sol con rostro humano irradia sobre el muro detrás. Todos los girasoles se han vuelto hacia el sol, incluso los que todavía no florecen. El Sol sigue a la Luna, donde reinaba la incertidumbre, y precede al Juicio que vendrá después. Es la carta de la claridad, el gozo y el simple ser. A diferencia de la Estrella, que es esperanzadora y renovadora, el Sol es lo que ocurre cuando la esperanza se convierte en experiencia vivida. El niño representa al niño interior retornado a su verdad, el caballo representa la energía disciplinada de la voluntad puesta al servicio de la inocencia. Cuando esta carta aparece, la vitalidad regresa, las puertas se abren, y el universo parece conjurar a tu favor. El gozo no es ingenuo: es la verdad de fondo que las dificultades no pudieron sepultar. Camina hacia la luz.