Visión General
El Dos de Bastos muestra a un noble de pie sobre una almena sosteniendo un globo terráqueo en una mano y una varita en la otra. Una segunda varita está fijada a la pared junto a él. El mar se extiende ante él, sugiriendo un viaje aún por emprender. El hombre de la carta ha alcanzado una posición de dominio, pero se halla solo, contemplando el horizonte más amplio. El Dos de Bastos representa el momento de la planificación: tienes una base, tienes recursos y tienes una visión de lo que podría ser. La pregunta es si vas a comprometer la energía necesaria para actuar. A diferencia del Loco, que salta sin deliberación, el Dos de Bastos pide consideración estratégica. Pero demasiada planificación se convierte en su propia forma de inacción.