Visión General
El Caballo de Bastos cabalga un corcel encabritado sobre terreno yermo, con la varita alzada y la postura inclinada hacia delante. Su túnica está adornada con salamandras como la del Paje, pero él está listo para cargar. El Caballo es el principio activo del fuego: la búsqueda impulsiva de una meta con urgencia plena. Allí donde el Paje lleva el potencial, el Caballo ha emprendido el viaje, aunque puede ser más apasionado que realista. La carta pide compromiso con una meta mientras se mantiene la conciencia cuando el entusiasmo deja atrás la planificación. El Caballo puede señalar una partida repentina, una aventura o el inicio de un emprendimiento que exige toda la energía física.