Visión General
El Nueve de Bastos muestra a un soldado herido que se apoya en una varita, con la cabeza vendada. Ocho varitas más forman una barricada tras él. A pesar de la herida, su determinación es inquebrantable. El Nueve de Bastos representa la resiliencia tras un esfuerzo sostenido: has sido puesto a prueba y estás cansado, pero sigues en pie. La carta suele aparecer en el umbral de la culminación, cuando la tentación de rendirse es mayor. Ya has dado mucho; falta un último esfuerzo. La herida es una insignia, no una debilidad. El Nueve de Bastos pide el coraje de la última defensa.