Visión General
La Rueda de la Fortuna muestra una gran rueda inscrita con las cuatro letras del Tetragramatón (YHVH) y los símbolos alquímicos de mercurio, azufre, sal y aqua vitae. Sobre la rueda se sientan una esfinge que representa la sabiduría, una serpiente de Tifón que desciende como fuerza destructiva, y Anubis que asciende como fuerza redentora. En las esquinas de la carta se sientan los cuatro signos fijos del zodiaco —el toro, el león, el águila y el ángel— leyendo libros, lo que sugiere la lente a través de la cual se contempla el destino divino. La Rueda de la Fortuna es la carta de los ciclos, el destino y los puntos de inflexión que lleguen estés o no preparado. Cuando esta carta aparece, el universo está moviendo el suelo bajo tus pies. Lo que parecía fijo se mueve; lo que parecía perdido regresa en forma distinta. Tu tarea no es controlar la rueda sino leer su dirección y alinearte con su giro.