Cuando miras un mazo de tarot, notas que contiene 78 cartas divididas en dos grupos: los Arcanos Mayores y los Arcanos Menores.
Los Arcanos Mayores consisten en 22 cartas numeradas del 0 al 21. Representan los grandes arquetipos de la experiencia humana. Tratan los temas más significativos de la vida.
Cada carta de los Arcanos Mayores encarna un arquetipo específico. El Loco representa inocencia, nuevos comienzos y el valor de adentrarse en lo desconocido. El Mago encarna la manifestación y el poder de transformar ideas en realidad.
Las cartas del medio — El Carro, La Fuerza, El Ermitaño — representan la fase activa del crecimiento.
Las cartas finales — La Muerte, La Templanza, El Diablo, La Torre, La Estrella — describen la culminación transformadora del viaje.
Los Arcanos Menores consisten en 56 cartas divididas en cuatro palos: Bastos, Copas, Espadas y Ouros. Mientras los Arcanos Mayores tratan temas universales, los Arcanos Menores abordan los detalles cotidianos.
Cada palo contiene cartas numeradas del As al Diez más cuatro cartas de corte. El As de Copas representa el comienzo emocional, mientras que el Diez de Copas representa la plenitud emocional.
Cuando aparecen juntas cartas de Arcanos Mayores y Menores, crean un mensaje en capas.
Una lectura con muchos Arcanos Mayores sugiere un período de eventos importantes. Una lectura dominada por Menores se enfoca en asuntos cotidianos.
Los Arcanos Mayores se consideran más impactantes, pero todas las 78 cartas son igualmente importantes.
Comprender la distinción profundiza tu práctica de lectura y te ayuda a reconocer lecciones profundas versus asuntos prácticos.